El Brexit y la pandemia han contribuido a la escasez de productos
Reino Unido ha anunciado este martes que retrasará por segunda vez la puesta en marcha de algunos controles a la importación post-Brexit debido a la presión de la pandemia sobre las empresas y a las tensiones existentes en la cadena de suministro global. Su aplicación, finalmente, será gradual a lo largo del próximo año.
El Gobierno británico, que tras formalizarse el Brexit se dio seis meses para aplicar las inspecciones, ha retrasado de nuevo la obligación de realizar declaraciones y controles aduaneros completos hasta el 1 de enero de 2022, mientras que las declaraciones sobre seguridad y protección se exigirán a partir del 1 de julio del año que viene.
Lo cierto es que en las últimas semanas Reino Unido se está enfrentando a un serio problema de desabastecimiento que generan problemas en supermercados y en hostelería. La pandemia y el encarecimiento del transporte no dan tregua tras el Brexit.
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