ventas consigna y riesgo de establecimiento permanente

Las ventas en consigna y el riesgo de Establecimiento Permanente (EP)

El análisis del riesgo de incurrir en Establecimiento Permanente es fundamental a la hora de planificar ventas en consigna, para evitar sobrecostes indeseados y situaciones imprevistas.

El concepto de Establecimiento Permanente (EP) es una ficción tributaria que se utiliza para delimitar si un Estado tiene derecho a gravar una determinada renta obtenida en ese Estado por un no residente.

En el caso de las ventas en consigna, el riesgo de establecimiento permanente (a efectos de impuestos directos) depende, fundamentalmente, de si el Convenio para evitar la doble imposición aplicable sigue el Modelo de la OCDE o el Modelo de las Naciones Unidas (este último se utiliza con más frecuencia por países en vías de desarrollo).

Convenio de la OCDE vs. Convenio de la ONU

En el caso del Modelo de Convenio de la OCDE, el artículo que regula el concepto de establecimiento permanente excluye expresamente:

  • La utilización de instalaciones con el único fin de almacenar, exponer o entregar bienes o mercancías pertenecientes a la empresa;
  • El mantenimiento de un depósito de bienes o mercancías pertenecientes a la empresa con el único fin de almacenarlas, exponerlas o entregarlas;

Es decir, los Convenios que incluyen esta redacción limitan el riesgo de EP en el caso de las ventas en consigna.

Sin embargo, una de las principales diferencias entre el Modelo de Convenio de la OCDE y el Modelo de Convenio de las Naciones Unidas, es que en este último no se mencionan las «entregas» en el listado de actividades excluidas del concepto de EP. Por tanto, una actividad consistente en una entrega podría constituir para el vendedor un establecimiento permanente en dicho Estado de conformidad con el Convenio de las Naciones Unidas, sin que lo sea según el Convenio de la OCDE.

Concretamente, la redacción del Convenio en este caso sería la siguiente (o similar):

No obstante las disposiciones anteriores de este artículo, se considerará que la expresión «establecimiento permanente» no incluye:

  • La utilización de instalaciones con el único fin de almacenar o exponer mercancías pertenecientes a la empresa; 
  • El mantenimiento de un depósito de mercancías pertenecientes a la empresa con el único fin de almacenarlas o exponerlas;

Como se puede apreciar, la diferencia se encuentra únicamente en las entregas. Mantener un depósito con fines de almacenamiento en estos casos no debería suponer un riesgo de EP en sí mismo según el CDI. No obstante, el riesgo cambia si el depósito se mantiene para entregar la mercancía en algún momento, como puede ocurrir con las ventas en consigna.

La mayor parte de los Convenios suscritos por España sigue el Modelo de Convenio de la OCDE. Sin embargo, hay países que todavía se rigen por el Modelo de Convenio de la ONU, por lo que que existe el riesgo de que las ventas realizadas en consigna en dichos países puedan constituir un EP para el vendedor a efectos de tributación directa, en la medida en que las entregas de los bienes no quedan excluidas de este concepto. Un ejemplo de ello lo encontramos en el Convenio para evitar la doble imposición suscrito entre España y Argentina.

En definitiva, conviene hacer un análisis del concepto de EP caso por caso para evitar riesgos innecesarios y poder realizar una adecuada planificación fiscal internacional.

¿Quiere saber más sobre el riesgo de establecimiento permanente en el caso de las ventas en consigna? Escríbanos a info@garciadenovales.es

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