Tributación mínima internacional

El Marco Inclusivo de la OCDE se suma a los avances realizados en relación con la tributación mínima global.

A principios del mes de junio toda la prensa económica se hacía eco del acuerdo alcanzado por el G7 (Alemania, Canadá, EEUU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) para establecer un tipo mínimo del 15% en el Impuesto sobre Sociedades. Este anuncio, alineado con la ambiciosa recomendación europea de implantar en 2023 un tipo no inferior al 25% en los países de la zona Euro, volvía a poner el foco sobre la tributación mínima global y la competencia fiscal entre países. Siguiendo este mismo camino, ya son 132 jurisdicciones (de las 139 que conforman el Marco Inclusivo del G20/OCDE) las que han alcanzado nuevos acuerdos en esta dirección.

Hace tiempo que se venía hablando de la necesidad de corregir el problema de la deslocalización de beneficios de las empresas multinacionales, lo que puso sobre la mesa la posibilidad de establecer una tributación mínima que se hacía cada vez más imperiosa. Esta tarea ha tenido siempre un importante escollo en la enorme dificultad de alcanzar el consenso internacional en relación con una materia conflictiva y con una enorme disparidad de opiniones. Y aunque, siendo realistas, el acuerdo alcanzado no es más que la línea de salida de una carrera de fondo, no podemos negar que supone un importante acercamiento a la implantación a nivel global de un tipo impositivo mínimo. La quimera ha pasado a convertirse en una realidad plausible a medio o largo plazo.

No obstante, no se nos escapa que el optimismo de la noticia se ve en cierta medida empañado por la multitud de interrogantes que giran en torno a la regulación consensuada de un proyecto de esta envergadura. Habrá que ver qué tienen que decir los territorios con menor presión fiscal a este respecto (como es el caso de Irlanda, Estonia y Hungría, entre otros, que por el momento no han firmado el acuerdo alcanzado en el seno de la OCDE), qué impacto tendría en los paraísos fiscales, cómo se implementará esta regulación en cada Estado, y una larga lista de cuestiones que, nos guste o no, pueden inclinar la balanza hacia un lado o hacia el otro.

Sin duda es especialmente necesario hacer un seguimiento concienzudo de las decisiones que se adopten de ahora en adelante para ver qué dirección toman estos vientos de cambio.

¿Quiere saber más sobre la tributación mínima global que se está trabajando desde la OCDE? Escríbanos a info@garciadenovales.es

Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad